Dentro de la propiedad industrial existen distintos tipos de protección:
Marcas y nombres comerciales
Protegen signos que distinguen productos o servicios: nombres, logotipos, eslóganes, sonidos o incluso formas.
Patentes
Protegen invenciones técnicas que aportan una solución nueva a un problema técnico.
Modelos de utilidad
Protegen innovaciones más pequeñas, pero igualmente valiosas.
Diseños industriales
Protegen la apariencia externa de un producto.
Cada figura tiene requisitos distintos, duración distinta y un valor estratégico diferente según el tipo de negocio.
Por qué es importante proteger tu marca desde el principio
Registrar tu marca no es un trámite estético, es una decisión estratégica.
Te permite:
Evitar que otros utilicen un nombre igual o similar.
Defenderte frente a imitaciones o competencia desleal.
Aumentar el valor de tu empresa.
Transmitir confianza a clientes, inversores y socios.
Poder licenciar o vender la marca en el futuro.
No registrar una marca es como construir una casa en un terreno que no sabes si es tuyo.
